segunda-feira, novembro 3

Aisha no EL PAÍS

Faz hoje uma semana que na Somália foi executada por apedrejamento até à morte, após sentença de um tribunal islâmico, uma rapariga de nome Aisha Ibrahim Dhuhulow. As primeiras notícias referiram que Aisha tinha 24 anos e fora condenada por adultério. No editorial do PÚBLICO de ontem referia-se esta notícia do El PAÍS de 1 de Novembro, onde se pode ler que o horror não ficava por aqui. Não só Aisha fora violada, acabando por ser enganada e acusada pelos violadores, como não tinha 24 mas sim 13 anos. A Amnesty International fez eco do mesmo facto. Os pormenores estão no EL PAÍS e causam calafrios.

Mas há algo mais de sinistramente interessante na notícia. Após a descrição dos factos, o jornal quer enquadrá-los para os seus leitores e acrescenta:

No es, curiosamente, en el Corán donde se incluye a la lapidación como castigo. No hay ni una sola palabra sobre ello. Sí se recoge en la Biblia, en el Deuteronomio, heredada de la tradición judía y reservada, entre otra, a las adúlteras. "Quien esté libre de pecado que tire la primera piedra", son palabras atribuidas a Jesús de Nazaret, ante el caso de una mujer adúltera a la que se quiere lapidar. Y es que los que tiraban la primera piedra eran los acusadores. Si se descubría -tarde- que el condenado era inocente, podían entonces culpar a los acusadores no sólo de perjurio, sino también de asesinato.
Una práctica, la lapidación, rechazada por muchos musulmanes que recuerdan que se instituyó pocas décadas después de la muerte del profeta Mahoma, por el segundo califa del Islam, cuando la propagación del Hadith (tradición oral que narraba las gestas del profeta) fue sancionada por el Estado.


A cobertura dos factos pelo EL PAÍS parece exemplar, mas este comentário é sintomático do enviesamento de um certo jornalismo "progressista". Acabamos por descobrir que é na Bíblia, e não no Corão, que se ordena a lapidação das mulheres adúlteras! Como se as leis do Hadith não fossem parte integrante das práticas islâmicas, a ponto de estarem integradas no código penal de vários países, sendo aplicadas ainda hoje! Não só na selvajaria da Somália actual, mas também na Arábia Saudita e no Irão, onde os amigos de Zapatero (e do nosso Sampaio) na Alianza de Civilizaciones ainda não se deixaram seduzir pela permissividade ocidental. Assim, parece que ainda há muitos muçulmanos que não se chocam com a prática da lapidação.

O jornal devia ter incluido exemplos de lapidação de adúlteras em países de tradição cristã.

A desonestidade intelectual destes "progres" vai ao ponto de distorcerem o sentido das "palabras atribuidas a Jesús de Nazaret", como se elas fossem o incentivo ao castigo e não à sua suspensão e ao perdão. O redactor do EL PAÍS conhecerá muito do Corão, que tanto se empenha em defender e desculpar, mas não leu João 8, 1-11.

1 comentário:

Nora disse...

A mí lo que más me ha impresionado ha sido leer varios blogs feministas de EEUU y ver que o directamente ni siquiera lo mencionaban, o si lo hacían su comentario era: "nos da igual que haya sido violada o no, porque es una brutalidad en todo caso". A mí no me da igual, porque Aisha fue pidiendo ayuda después de ser violada por tres hombres de un clan poderoso y, en vez de investigarlo, se la acusó de adulterio porque según el Corán, no pudo presentar testigos que lo corroboraran (el testimonio de un hombre vale por el de dos mujeres, así que debería haber presentado a otros dos hombres y a otra mujer por lo menos).

Durante el juicio, se dice en los reportajes, "padeció problemas mentales". ¿Y quién no los padecería en ese caso?

Por supuesto, el PAIS no aclara nada de esto y lo esconde, porque no es bueno para sus intereses. Así compara el Deuteronomio, sin aplicación real desde hace más de 20 siglos, con una práctica que no deja de estar incluso regulada en países como Irán, donde la ley dice hasta cuál debe ser el tamaño de las piedras...

Saludos.